Carlos Fuentes, el escritor mexicano autor de La muerte de Artemio Cruz, Gringo viejo y Terra Nostra, no vacila en señalar que hay que tener una política de 'libre importación y exportación de libros', que 'en todos los países hay corrupción, el problema es cómo se la controla, se la limita y se la castiga', y que la educación es el desafío principal que enfrenta América latina.
El ganador de los premios Cervantes, Príncipe de Asturias y Rómulo Gallegos, y del cual acaba de publicarse La gran novela latinoamericana y se editará próximamente el libro de relatos breves Carolina Grau, señaló, durante una entrevista con LA NACION, que una democracia se mide por la forma en que tanto quien ejerce el poder como quienes piensan diferente 'tienen la posibilidad de expresarse' y que es fundamental 'que un gobierno tenga una voz que le indique si va bien o si va mal'.
Esta es una síntesis del diálogo con el gran escritor mexicano:
-Su visita coincide con los 50 años de la aparición de la novela La muerte de Artemio Cruz, un libro que trata sobre el poder y la corrupción en el México de antes y después de la revolución. Pero son dos temas muy vigentes.
-En todas partes hay corrupción, no hay un país que no la tenga. Es universal. El problema es cómo se la controla, se la limita y se la castiga. Hay países que la controlan bien, y otros mal. Países que tienen mayor tradición de honestidad, otros menos... México era un país de una gran corrupción y con la democracia se introdujeron leyes e instituciones que la han frenado, pero hasta cierto punto.
- En otro libro suyo, Adán en edén , el tema central es el poder del narcotráfico. Usted sostiene que lo mejor para la región es despenalizar la droga. ¿Por qué?
-Bueno, usted sabe que yo integro una comisión organizada por los ex presidentes Zedillo, Cardoso y Gaviria, que está luchando por la despenalización, porque nos hemos dado cuenta de que la política de represión sólo genera más criminalidad. El gobierno del presidente Calderón se empeñó en una política que no ha hecho más que darles mayor poder a los grandes zares de la droga. Esa política ha fracasado, y hay que buscar otra. Y la única que se me ocurre es la de la despenalización paulatina. Se puede empezar con la marihuana, con algunas pocas drogas, pero el hecho es comenzar una campaña y universalizar ese concepto. Por el momento, no veo otra salida. No es perfecta, pero si tomamos el ejemplo de Franklin Roosevelt y el alcohol en los Estados Unidos, en el momento en que se permitió a la gente que se emborrachara, hubo borrachos, pero lo que ya no hubo fue Al Capones? eso se acabó. Entonces, hay un camino, que tiene peligros, que no es perfecto, pero que es mejor que el actual.
-Es una posición que puede generar mucha controversia. ¿Es consciente de eso?
-Claro, como no, pero hay gente que vive de la droga. Mire usted quiénes son los que distribuyen y consumen la droga. En los Estados Unidos, que es el principal mercado, nadie lo sabe. Toda la culpa está del lado mexicano, de quienes la distribuyen, la ofrecen, compran las armas, pero una vez que la droga cruza la frontera, la bendice el Espíritu Santo, porque entonces, ya entonces, todo pasa a ser inocente. No hay quienes la distribuyan, la consuman... no sabemos
Los maestros deberán tener la disponibilidad de acatar los compromisos de evaluación y capacitación, sin la necesidad de convertir estos en temas políticos que inhiban el cumplimiento de los compromisos.
No hay que olvidar que uno de los principales motores del crecimiento es la educación, refiere el organismo de investigación del sector privado en su reporte semanal “Análisis económico ejecutivo”.
Ante las manifestaciones de los maestros en contra del proceso de evaluación, bajo pretexto de defender sus derechos laborales, dijo que la población se pregunta qué pasa con sus derechos relacionados con una educación de calidad y maestros responsables, que conduzca a un ambiente de mayor civilidad y a un crecimiento estable y sostenido.
El organismo aclara que se han dado avances importantes en el sector, pero estos no han sido suficientes a pesar de los acuerdos y alianzas entre gobierno y maestros desde hace décadas.
En 1992, con el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, ya se consideraban temas como la profesionalización y evaluación de los profesores y la actualización de planes de estudio.
Después, en mayo de 2008, el Ejecutivo presentó el acuerdo suscrito por la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el SNTE denominado “La alianza para la calidad de la educación”, con el objetivo de impulsar una transformación por la calidad educativa.
Esta se basó en cinco ejes: modernización de los centros escolares; profesionalización de los maestros y de las autoridades educativas; bienestar y desarrollo integral de los alumnos; formación integral de los alumnos para la vida y el trabajo y; evaluar para mejorar.
El CEESP refiere también el examen PISA, que elabora la OCDE entre sus países integrantes para evaluar en qué medida los estudiantes de 15 años han adquirido los conocimientos y habilidades para participar eficientemente en la sociedad moderna.
Señala que en el año 2000, primero en el que se integró México a esta evaluación, obtuvo una calificación de 422 puntos, con lo que se ubicó en el último lugar del bloque de países, y en las evaluaciones siguientes los resultados no mostraron avances importantes.
Indica que este año será la siguiente evaluación de PISA, para la cual las autoridades educativas tienen planeada una meta de 435 puntos, tanto en lectura como en matemáticas, lo que representaría un avance de 10 y 16 puntos, respectivamente.
No obstante, señala, esos puntajes mantienen a los estudiantes en un nivel mínimo de conocimientos requeridos.
- Como hombre de la literatura, ¿lo preocupa la reciente iniciativa del gobierno argentino de poner trabas a la importación de libros? Se adujo que era porque el plomo de la tinta resulta peligroso.
-[Extrañado] ¿De todos los libros del mundo? Válgame Dios? Yo creo que debe haber una libre circulación de libros, en todo el mundo, sin restricción alguna. Finalmente los lectores somos muy pocos, frente a quienes ven programas de televisión o apelan a otros medios modernos de comunicación, de manera que no pasa nada si se permite una gran circulación, no va a aumentar de manera exagerada el número de lectores. En cambio, los lectores la van a aprovechar para crear una tradición y tener una mejor educación. Hay que tener una política de libre importación y exportación de libros. Además, el libro argentino es muy exportable, lo hemos leído siempre, y no se puede caer en la tentación de prohibir para ser prohibido. Porque puede haber también medidas de represalia. Es una política mala.
- En algunos países de América latina también ha habido una ofensiva contra la libertad de expresión. ¿Qué reflexión le merece esa postura?
-En principio, ningún gobierno es muy simpático con la libertad de expresión. Porque quiere que su expresión y su razón sea la que prive, pero la democracia consiste precisamente en eso, en que frente a las razones del gobierno puedan aducirse las razones de la oposición, de la ciudadanía, de los que piensan de otra manera. Una democracia se mide de la manera en que tanto el gobierno como los que piensan diferente tienen la posibilidad de expresarse. La libertad está en peligro en cualquier lugar del mundo. Y es fundamental que un gobierno tenga siempre una voz contraria que le indique si va bien o va mal. Yo vengo de un país donde no hubo libertad de prensa durante muchas décadas, durante los gobiernos del PRI, y ahora la tenemos. Pero nos costó mucho. Y es una conquista que hay que ganar y luego defender constantemll;'> Otra forma de tener una idea del nivel de aprovechamiento de los alumnos son con los resultados de la prueba Enlace, que aplica la SEP y “mide el resultado del logro educativo de cada alumno en las materias instrumentales básicas: español, matemáticas y de manera rotativa, una tercera asignatura, hasta cubrir todo el currículum”.
En 2011 la prueba Enlace se aplicó a 14 millones 977 mil 692 alumnos, tanto de nivel básico como de medio superior. Aclara que aunque no se pueden negar los avances en el aprovechamiento de los alumnos, tampoco se puede decir que su nivel es el mejor.
“Los datos son contundentes, nuestro sistema educativo tiene rezagos importantes” en las pruebas de matemáticas y español, asevera el CEESP.
Mucho se ha dicho que ello se atribuye a la falta de recursos, pero México es uno de los que más presupuesto canaliza a educación, incluso por arriba de muchos de los países de la OCDE, por lo que un mayor gasto no necesariamente implica mejores niveles educativos.
En su opinión, en la mala calidad de la educación puede incidir también otros factores, como la desatención de los padres de familia debido a que cada vez más integrantes del hogar tienen que trabajar, y la deficiente preparación de los maestros.
“Sin maestros mejor capacitados, seguiremos observando bajos niveles de preparación entre los estudiantes del país, con la imposibilidad de hacerlos más competitivos a nivel internacional e incapaces de tener una aportación significativa en el desarrollo del sector productivo, el crecimiento económico y el bienestar para todos”, sostuvo.
De acuerdo con los resultados generales del Concurso Nacional de Asignación de Plazas 2010-2011, refiere, 145 mil 983 aspirantes se presentaron al examen de conocimientos y habilidades.
ente.
- ¿Cree que los gobiernos de la región hacen lo suficiente por la educación?
-Si usted me pregunta cuáles son los tres problemas principales de América latina yo le diría: uno, educación; dos, educación, y tres, educación. De ahí viene todo lo demás, el conocimiento, el consumo, la información, todo. Hay que ver el largo plazo. Si no se le proporciona educación, la gente se quedará en su situación actual, y no es lo que queremos en democracia. Puede ser que un régimen tiránico esté contento con que la gente esté siempre sometida y silenciosa, pero en uno democrático, se trata de que la gente ascienda. La grandeza de los Estados Unidos es que abrió las puertas para el ascenso social. La gente sabía que podía llegar como inmigrante a Nueva York y que su nieto podía ser presidente. Estas oportunidades, esa esperanza, no hay que cerrarlas nunca. Y lo único que las abre es la educación. Sin educación no hay esperanza. Y puede haber una economía próspera, pero sin educación, va a dejar de ser próspera en poco tiempo. Repito: la educación es la base de todo.
-¿Cómo ve la literatura latinoamericana actual?
-Me parece un presente muy rico. Creo que ha habido una sucesión de autores muy interesantes. La poesía tuvo un papel muy importante. Darío, Neruda, Huidobro, Vallejo fueron los que nos enseñaron a emplear mejor el lenguaje, a salir del naturalismo chato, plano, de algunas novelas del siglo XIX y principios del siglo XX. Hay una revolución que encabezaron Borges, Carpentier, Lezama Lima, Rulfo, y que se continúa con el famoso boom, y luego hubo un miniboom y un posboom, y luego el boom, boom, boom que es un gran bombardeo de grandes autores. Es decir, la literatura latinoamericana por su diversidad, su tamaño y sobre todo su calidad ya pertenece a la gran literatura mundial.